Crisis existenciales

La televisión pasa por una crisis existencial. Vamos, que la televisión está como yo, en una especie de regeneración en busca de su sitio. Pero que nadie se asuste, pues (la televisión) encontrará su ubicación perfecta, claro que la encontrará. Es más, esta mutación servirá a los contenidos televisivos para ser más fuertes, más diversos y más coherentes con los hábitos del espectador. De esto mismo hablé en el Santander Social Weekend, que organiza El Diario Montañés y en el que participé con la ponencia “¿Internet mató la TV? Los nuevos consumos y la catarsis televisiva”. Una charla en la que intenté desgranar fortalezas y debilidades de la televisión de hoy, aprendiendo de la historia de la radio, la prensa en papel, la propia televisión y mi extraña relación con la ciudad en la que nací. De hecho, este encuentro fue también especial para mí porque supuso el regreso a mi ciudad, Santander, aunque curiosamente cada vez me sienta más forastero y extraño en ella. Esto habrá que remediarlo.

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