La emoción sin fecha de caducidad de ‘La Bola de Cristal’

Termina un año emocionante en lo profesional y también en lo personal. Y en lo profesional y personal, uno de los momentos más inolvidablemente emocionantes que he vivido en este 2018 ha sido el homenaje que rendimos a Lolo Rico en el auditorio del Museo Picasso de Málaga dentro del marco del Screen TV del Festival de Málaga. Francisco García Novell, emblemático profesional de TVE y miembro de la Academia de la Televisión, y Nagua Alba y Lucía Alba, nietas de Lolo Rico, fueron protagonistas de una charla que tuve la oportunidad de presentar y moderar. Un homenaje a La Bola de Cristal con el valor añadido de que durante todo el encuentro nos fue acompañando la sabiduría de Lolo Rico a través de unas píldoras inéditas de una entrevista que forma parte del legado del proyecto los ‘tesoros vivos de la Academia de la TV’, que intenta preservar nuestra historia audiovisual a través de sus creadores. Como periodista, fue un acto tan enriquecedor como conmovedor. Pocas veces he visto a un auditorio emocionarse tanto con el recuerdo de momentos de un programa con el que creció. Normal ese sentimiento, porque La Bola de Cristal siempre marca, lo vieras en los ochenta o treinta años después en riguroso diferido, porque fue una revolución televisiva desde dentro. Pero una revolución sin increpar, sin trincheras, sin prejuicios, sin estigmas. Una revolución sólo con el poder de la imaginación en su máxima expresión. 

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