Último día en Cope

Hace cinco años crucé por primera vez esta puerta de Cope. No vine solo, me acompañó un amor imposible, de esos que se cruzan en tu camino para enseñarte sin darte cuenta, acompañarte sin darte cuenta, inspirarte sin darse cuenta. Aquel día, que me acerqué como invitado a un programa, no sabía que me quedaría como colaborador, primero en La Mañana con Javi Nieves y María de Meer y, en esta última temporada, haciendo lo propio con Rosa Rosado a las tantas de sus madrugadas. Tarde, muy tarde. Cinco años soltándome en la radio: como dice mi abuela, ya no hablo tan rápido, ya soy más yo, a pesar de todo. Con el tiempo, me he quitado muchos prejuicios con la emisora y la gente que, con su trabajo diario, la hace posible. Y hoy, justo cuando se cumplen cinco años de la primera vez que crucé esta arqueada puerta, salgo de nuevo por ella. He hecho esta foto de recuerdo, para Instagram. Y, en ese instante, me he dado cuenta de que al otro lado del arco ya no hay nadie esperándome. Dramático yo. Pero, ahí, plantado, me he reído de mi mismo y, a la vez, me he ilusionado por seguir sintiendo para poder seguir creciendo. Septiembre promete.

Anterior Siguiente